De seis de la mañana a diez de la noche.
Tu gente se va a casa a las cuatro. Tú sigues: llamadas, proveedores, presupuestos.
Para dueños de pyme que están más en el negocio que en casa.
Empiezas a las seis, el móvil no para y llegas a casa con los niños dormidos. No tiene por qué ser así.
Tu gente se va a casa a las cuatro. Tú sigues: llamadas, proveedores, presupuestos.
Clientes, proveedores y tu equipo, todo el día. Y cada llamada que no coges es una tarea más para esta noche.
Lo que no te da tiempo de día, lo haces de noche. Y a las seis, otra vez en pie.
Domingo, siete de la mañana: un WhatsApp de un cliente. Y ya estás otra vez dentro.
Por fuera todo va bien: hay trabajo, hay clientes y facturas más que hace un año. Por dentro, no puedes parar. Eso es una jaula dorada.
Creces, contratas, alguien falla o se va y todo vuelve a ti. Pensabas que solo te pasaba a ti. Les pasa a muchos dueños, y tiene salida.
Por eso te lo preguntan todo, cubres tú cuando alguien falta y cada persona nueva tarda en rendir.
Más horas o más gente te dan un respiro de unos días. Lo que dura es sacarlo de tu cabeza.
Hacemos el 80 % del trabajo. Tú recuperas al menos el 40 % de tu tiempo en 90 días, mientras tu negocio sigue creciendo.
Medimos tus horas contigo y ordenamos lo que más te cuesta, para que sepas qué soltar primero.
Lo sacamos de tu cabeza en procedimientos paso a paso, para que tu gente lo haga igual que tú sin preguntarte.
Presupuestos y seguimiento de clientes salen a su hora. Tú duermes tranquilo.
Ves cómo va tu negocio sin estar encima, y te llega un aviso solo si algo se tuerce.
Siete preguntas, un minuto. Esto es lo que te llevas:
Por eso hacemos nosotros el 80 % del trabajo. Tu parte es apuntar tus horas las dos primeras semanas y venir a las sesiones de seguimiento.
Por eso lo montamos sobre tu forma de trabajar, partiendo de cómo lo haces hoy.
Esta vez lo hacemos contigo, y el resultado va firmado.
90 días. Con fecha y por escrito.
Primero hay que conseguir que la gente que ya tienes deje de depender de ti. Así, quien entre después aprende rápido.
Mira cuánto te cuesta cada hora que hoy haces tú: la calculadora te lo dice.
Al menos el 40 % de tu tiempo en 90 días.